15 cosas que ver en Milán en 2 días (y alrededores)

La capital italiana de la moda es una de las ciudades más visitadas en este país. Su Catedral (el Duomo) es mundialmente conocido, pero más allá de las señas de identidad de la ciudad, hay muchos lugares que merece la pena conocer, tanto entre sus calles como en sus alrededores.

La visité a finales de 2019 y ya estaba decorada de Navidad, así que estaba incluso más espléndida de lo normal. He vuelto a visitarla a comienzos de 2026 y, con mi experiencia recorriendo sus calles, hoy te traigo una pequeña guía sobre qué ver en Milán y así descubrir uno de los rincones más bonitos del norte de Italia.

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Qué ver en Milán en 2 días

Antes de poner un pie en Milán había escuchado que es una ciudad que no tiene mucho y que con ver el Duomo ya estaba todo hecho. ¡Pero no! La verdad es que la ciudad me sorprendió, es muy bonita y hay bastantes cosas que visitar y hacer.

Milán tiene una historia que se remonta a la antigüedad, cuando fue fundada por los celtas y posteriormente conquistada por los romanos en el año 222 a. C., convirtiéndose en una de las ciudades más importantes del norte de Italia. Durante el Imperio romano llegó a ser capital del Imperio de Occidente, lo que impulsó su desarrollo político, económico y cultural. Tras la caída de Roma, la ciudad pasó por distintos dominios, incluidos los lombardos y el Sacro Imperio Romano Germánico, consolidándose como un centro estratégico por su ubicación y su actividad comercial.

En la Edad Media y el Renacimiento, Milán vivió una etapa de gran esplendor bajo el gobierno de familias poderosas como los Visconti y los Sforza, quienes promovieron el arte, la arquitectura y la ciencia. En esta época trabajaron en la ciudad figuras como Leonardo da Vinci, autor de La Última Cena. Más adelante, Milán pasó por manos españolas y austríacas hasta integrarse al Reino de Italia en el siglo XIX. Hoy en día es una ciudad moderna que combina su herencia histórica con su papel como capital mundial de la moda, el diseño y la industria.

Duomo de Milán

El lugar más famoso de la ciudad y el que tienes que visitar en Milán sí o sí, es la Catedral. El Duomo es uno de los templos católicos más grandes del mundo y por fuera es, sencillamente, impresionante. Su fachada gótica de mármol te dejará con la boca abierta, y más aún sus terrazas, desde donde ver de cerca los 135 pináculos con figuras.

Por dentro la Catedral de Milán no llama demasiado la atención, pero es de obligado cumplimiento subir a las terrazas. Puedes hacerlo a pie o en ascensor y, una vez arriba, seguir un camino único para darle toda la vuelta al tejado y ver las vistas 360º sobre la ciudad.

Hay varios tipos de entrada, ya que se puede visitar cada lugar por separado o con diferentes pases combinados. Si quieres verlo todo, el mejor es el Duomo Pass.

Te cuento todo en el post sobre cómo visitar el Duomo de Milán

Vista de las terrazas del Duomo de Milán
Pasear por las terrazas del Duomo es una experiencia única

Galería Vittorio Emanuele II

Milán es una de las ciudades más importantes en el mundo de la moda a nivel mundial y eso se nota. La gente va muy arreglada, la ciudad está muy cuidada y hay escaparates por todas partes. Y aunque sí que hay tiendas para todos los bolsillos, muchas de ellas son de alta costura.

Si quieres ir de compras o simplemente sientes curiosidad por ver los precios y los escaparates de las tiendas más famosas, hay dos lugares que no te puedes perder. Uno de ellos es la Galería Vittorio Emanuele II, junto al Duomo. Es una de las galerías más fotografiadas del mundo y allí encontrarás tiendas de Prada, Gucci, Armani, Chanel…

La Galería fue inaugurada en 1877 y diseñada por el arquitecto Giuseppe Mengoni con una estructura de hierro y cristal y coronada por una impresionante cúpula central. El suelo de mosaico, decorado con símbolos de las ciudades italianas, añade un toque artístico al paseo.

Interior de la galería comercial Vittorio Emanuele II
La Galería Vittorio Emanuele es uno de los lugares más fotografiados de Milán

Teatro de La Scala de Milán

Saliendo de la galería te encontrarás con el Teatro alla Scala de Milán, conocido simplemente como La Scala. Es uno de los teatros de ópera más famosos del mundo y fue inaugurado en 1778 sobre las ruinas de la iglesia de Santa Maria alla Scala, de la cual heredó su nombre.

Desde sus inicios, La Scala fue el escenario de los estrenos de numerosas obras de grandes compositores italianos, especialmente Giuseppe Verdi, cuyas óperas como Nabucco, Otello y Falstaff tuvieron aquí presentaciones memorables. También se representaron obras de Rossini, Bellini y Donizetti, consolidando al teatro como el corazón de la ópera italiana.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el teatro sufrió graves daños a causa de los bombardeos de 1943, pero fue reconstruido rápidamente y reabrió sus puertas en 1946 con un concierto dirigido por Arturo Toscanini. Hoy en día, La Scala sigue siendo uno de los escenarios más importantes del mundo para la ópera, el ballet y la música clásica.

En otro post te cuento cómo visitar el Teatro de La Scala de Milán

Ensayo de una obra en el teatro de la Scala
Podrás ver el interior del teatro (y los ensayos) desde el Museo

Cuadrilátero de la moda

A unos 5 o 10 minutos de distancia caminando, en la zona del metro Montenapoleone llegarás al otro enclave de las firmas de lujo por excelencia en la ciudad de Milán: el cuadrilátero de la moda. Valentino, Versace, Dior, Hermés, Tiffany & Co., Chanel, Giambattista Valli, Loewe, Givenchy… Es aquí donde los grandes diseñadores (italianos y extranjeros) tienen sus principales ateliers e incluso sus propios hoteles, como el de Armani o el de Bulgari.

Tienda de Channel en el Cuadrilátero de la Moda
Una de las tiendas de lujo en el Cuadrilátero de la Moda

Pinacoteca de Brera

Quizá una de tus razones para visitar Milán sea porque eres una apasionada del arte. Si es así, vas a disfrutar mucho al recorrer la capital lombarda, ya sea por tu cuenta o con algún tour. No muy lejos del exclusivo cuadrilátero de la moda se encuentra la Pinacoteca de Brera.

Fue fundada en el siglo XVIII por iniciativa de la emperatriz María Teresa de Austria y su colección abarca desde la Edad Media hasta el siglo XX. Allí encontrarás una de las mejores colecciones de arte de Italia, con pinturas de Caravaggio, Rafael, Piero della Francesca, El Greco, Tiziano o Canaletto. Detrás, hay un pequeño jardín que puedes visitar libremente.

Patio de la Pinacoteca de Brera
Si te gusta el arte, apunta la Pinacoteca Brera

Castillo Sforzesco

A unos minutos del barrio de Brera podrás visitar el Castillo Sforzesco. Fue originalmente una fortaleza medieval construida en el siglo XIV por la familia Visconti, pero después fue ampliado y transformado en residencia ducal por Francesco Sforza en el siglo XV, tras convertirse en señor de la ciudad. A lo largo de los siglos, el castillo ha pasado por diversas etapas, desde sede militar hasta centro cultural, y ha sido restaurado en varias ocasiones, especialmente tras los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial.

Por fuera es impresionante, pero dentro del castillo también puedes ver varios museos y colecciones de arte. Entre ellos destacan el Museo de Arte Antiguo, el Museo de Instrumentos Musicales y la Pinacoteca, que exhibe obras de artistas como Mantegna, Canaletto y Leonardo da Vinci, que trabajó mucho tiempo al servicio de los Sforza. Uno de los tesoros más admirados es la inacabada «Piedad Rondanini» de Miguel Ángel, expuesta en una sala especial del castillo. Para visitarlo, puedes comprar tu entrada aquí o hacer una visita guiada.

Te cuento cómo visitar el Castillo Sforzesco de Milán en otro artículo

Fachada y fuente del castillo
El Castillo Sforzesco es uno de los lugares menos conocidos de Milán

Arco della Pace

Tras el Castillo está el Parco Sempione, unos jardines perfectos para darte un paseo o descansar durante tu ruta por Milán. Al final de esos jardines se levanta el Arco della Pace (Arco de la Paz), cuya construcción comenzó en 1807 por orden de Napoleón Bonaparte, quien lo concibió como un arco triunfal para celebrar sus victorias. Sin embargo, tras la caída del Imperio napoleónico, la obra quedó inconclusa durante varios años y no fue finalizada hasta 1838 bajo el dominio austríaco.

El monumento está realizado en mármol y se inspira claramente en los arcos de triunfo de la antigua Roma. En su parte superior destaca la escultura de bronce llamada la Sestiga de la Paz, un carro tirado por seis caballos guiado por la diosa de la paz. A lo largo de su historia, el Arco della Pace ha cambiado de significado político: de monumento a las conquistas napoleónicas pasó a convertirse en un símbolo de la paz europea tras el Congreso de Viena.

El arco desde el Corso Sempione
El arco marca la entrada al centro de Milán en la zona del castillo

Iglesia de Santa María delle Grazie (La Última Cena)

Si quieres ver una de las obras de arte más famosas de la historia, deberás trasladarte hasta la iglesia de Santa María delle Grazie. Es uno de los monumentos religiosos más importantes de Milán y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1980, y fue construida en el siglo XV por encargo del duque Ludovico Sforza. Su diseño original fue obra de Guiniforte Solari, aunque posteriormente Leonardo da Vinci y Donato Bramante intervinieron en su ampliación y embellecimiento.

Más allá de su importancia histórica y religiosa, Santa María delle Grazie es mundialmente conocida por albergar en su refectorio una de las obras más célebres de la historia del arte: La Última Cena de Leonardo da Vinci. Pintada entre 1495 y 1498, esta obra maestra revolucionó la representación tradicional de la escena bíblica por su composición, expresividad y profundidad emocional.

Debido a la técnica experimental que usó Leonardo, el mural ha sufrido un deterioro considerable a lo largo de los siglos, lo que ha llevado a múltiples restauraciones. Además, estuvo a punto de ser destruido durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, que dañaron considerablemente el recinto religioso. Por ello, contemplar esta pintura en su entorno original es un milagro y una experiencia única.

Si quieres visitarlo, deberás reservar tus entradas con mucha antelación a través de la web oficial. En mis dos visitas no quedaban tickets, pero al menos durante la segunda pude reservar este tour (en inglés) del que quedaba la última plaza de toda la semana. Incluye visita guiada a la iglesia, el pase de 15 minutos a la sala de La Última Cena y visita guiada por los exteriores del Castillo Sforzesco. Merece la pena para conocer mejor la historia y los entresijos del lugar y la pintura.

Te cuento en detalle cómo visitar La Última Cena en Milán en otro post

Yo con La Última Cena detrás
En la sala de La Última Cena podrás hacer fotos y vídeos sin flash

Ruinas romanas de Milán

A pocos pasos de la iglesia, puedes dar un salto mayor en el tiempo hacia atrás, hasta la época romana. Al contrario que en otras ciudades italianas no hay grandes ruinas romanas en Milán, y eso que Mediolanum llegó a ser capital del Imperio Romano de Occidente. En las calles Bernardo Luini y Brisa puedes ver los restos de torres de la muralla, las termas romanas y el Palacio Imperial.

Caminando hacia el sur podrás ver más restos, como los del Anfiteatro o las Columnas de San Lorenzo, frente a la Basílica del mismo nombre. Cuando las visites, pásate por la calle Pio IV, al costado de la iglesia, para ver un mural de grafiti que cuenta la historia de la ciudad.

Uno de los restos romanos de Milán por la noche
Las Columnas de San Lorenzo te sorprenderán

Canales de Navigli y aperitivo

Cerca de las columnas romanas se encuentra una de las zonas más curiosas de Milán: Navigli, un barrio lleno de canales que, aunque no sea Venecia, tiene su gracia y encanto. Puedes recorrerlo en un tour guiado navegando por estos canales que se remontan al siglo XII durante todo el día, aunque te recomiendo hacerlo por la tarde.

¿Por qué? Porque después de un día completo visitando los lugares más emblemáticos que ver en Milán, nada mejor que tomar algo. Navigli es una zona con muchísimos bares y es costumbre tomar allí el aperitivo. Y no, en Milán el aperitivo no se toma a mediodía, sino a eso de las 7 de la tarde.

Se trata de una costumbre bastante extendida por toda la ciudad. Muchos bares y restaurantes ofrecen este aperitivo, que consiste en buffet libre de comida con tu consumición. Sí, has leído bien: puedes comer todo lo que quieras pagando solamente la bebida. Ahora bien, no te pienses que es una ganga porque la bebida en Milán no es barata (entre 8 y 12 euros la primera bebida del aperitivo).

¿Te da reparo ir sola a un bar lleno de gente? Si te alojas en un hostel puedes buscar a otras personas que se quieran unir. Otra opción al viajar a Milán sola, que es una ciudad grande, es crear un evento en Couchsurfing y esperar a que otros viajeros o locales se apunten. Echa un ojo al post sobre cómo conocer gente viajando sola para más ideas.

Los canales de Navigli de noche
La zona de Navigli se anima sobre todo cuando llega la tarde

Plaza de los Negocios

Volviendo hacia el centro de Milán, un rincón curioso es la Plaza de los Negocios (Piazza degli Affari). En esta plaza está la sede de la Bolsa de Valores de Italia (Borsa Italiana), un edificio de estilo racionalista construido en los años treinta del siglo XX por el arquitecto Paolo Mezzanotte, pero no es por eso por lo que deberías pasarte por allí.

En el centro de la plaza puedes ver la polémica escultura L.O.V.E. del artista Maurizio Cattelan, instalada en 2010 frente al edificio de la bolsa. La obra representa una mano haciendo la peineta, lo que ha sido interpretado como una crítica al mundo financiero y al poder económico.

Yo haciendo la peineta como el monumento
Allí donde fueres, haz lo que vieres

Pinacoteca Ambrosiana

Y siguiendo con obras de arte, cerca de la plaza de la Bolsa puedes visitar la Pinacoteca Ambrosiana. Fue fundada en 1618 por el cardenal Federico Borromeo con el objetivo de crear un centro cultural dedicado al estudio del arte, la literatura y la ciencia. Desde sus orígenes, la institución se concibió no solo como un espacio para exhibir obras maestras, sino también como una biblioteca y academia abierta al público, algo muy innovador para su época.

Entre sus colecciones más valiosas se encuentran obras de grandes maestros del Renacimiento y del Barroco, como Caravaggio, Tiziano, Botticelli y Rafael. Una de las piezas más famosas es el Retrato de un músico de Leonardo da Vinci, además del extraordinario Cesto de frutas de Caravaggio, considerado una de las primeras naturalezas muertas de la historia del arte. También destacan los bocetos y cartones preparatorios de Rafael para la Escuela de Atenas, que permiten comprender su proceso creativo y su forma de concebir la composición de una de las obras más icónicas del Renacimiento.

El complejo alberga también la Biblioteca Ambrosiana, que conserva manuscritos y documentos de incalculable valor histórico, incluidos los códices originales de Leonardo da Vinci, conocidos como el Códice Atlántico. Este conjunto de dibujos y escritos científicos y artísticos muestra la genialidad del artista en campos como la ingeniería, la anatomía y la arquitectura, ofreciendo una visión única de su pensamiento creativo.

Sala del museo
Una de las salas de la Pinacoteca Ambrosiana

Piazza Mercanti

La Piazza Mercanti es una de las plazas más antiguas de Milán, situada muy cerca del Duomo. Su nombre significa «Plaza de los Mercaderes» y en la Edad Media fue el verdadero corazón administrativo y comercial de la ciudad, ya que en ella se concentraban los principales edificios del gobierno municipal y los espacios destinados al comercio.

Rodeando la plaza se conservan importantes construcciones medievales como el Palazzo della Ragione, que fue la antigua sede de los tribunales, y la Loggia degli Osii, desde donde se proclamaban las leyes y decisiones públicas. También destacan la Casa dei Panigarola, utilizada por los notarios, y el Palazzo delle Scuole Palatine, vinculado a la educación y a la vida cultural de la época.

Edificios antiguos en un rincón de la plaza
Algunos de los edificios históricos de la plaza de los Mercaderes

Museo del Novecento

Volviendo a la plaza del Duomo, en un lateral puedes visitar el Museo del Novecento, dedicado al arte del siglo XX. Está ubicado en el Palazzo dell’Arengario, fue inaugurado en 2010 y entre sus obras más destacadas se encuentran piezas de movimientos como el futurismo, el arte metafísico y el espacialismo.

Podrás ver obras de artistas como Umberto Boccioni, Giorgio de Chirico, Lucio Fontana y Amedeo Modigliani. La famosa escultura Formas únicas de continuidad en el espacio de Boccioni es una de las obras más emblemáticas del museo y del arte italiano de principios del siglo XX. Además, desde sus ventanales tendrás vistas al Duomo y la plaza.

Escultura "Formas únicas de continuidad en el espacio" de Boccioni
La escultura Formas únicas de continuidad en el espacio es el emblema del museo

Palacio Real de Milán

Al lado, el Palacio Real de Milán (Palazzo Reale), que durante siglos fue la residencia de los gobernantes de Milán, desde los Visconti y los Sforza hasta los administradores españoles y austríacos, y más tarde de los representantes del Reino de Italia. El edificio ha sufrido numerosas transformaciones arquitectónicas, especialmente en los siglos XVIII y XIX, cuando se le dio su aspecto más elegante de estilo neoclásico.

En su interior se conservan amplios salones decorados con frescos, estucos y lámparas de araña. Espacios como la Sala delle Cariatidi recuerdan tanto la grandeza del pasado como las huellas dejadas por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, que dañaron seriamente el palacio.

En la actualidad, el Palacio Real ha dejado de ser una residencia oficial para convertirse en uno de los principales centros culturales de Milán. Alberga importantes exposiciones temporales de arte, fotografía y diseño, con obras procedentes de museos y colecciones internacionales. En mi caso, no pude visitarlo ya que estaban realizando obras de acondicionamiento, entiendo que para algún evento relacionado con los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 que se celebrarán en Milán.

Fachada del Palacio Real de Milán
La fachada del Palacio, que da al lateral del Duomo

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Qué ver cerca de Milán

Además de pasar un día o dos explorando las calles y monumentos más emblemáticos de Milán, te recomiendo hacer alguna excursión a alguno de los lugares más interesantes que hay en sus alrededores. Puedes hacerlas perfectamente por tu cuenta, aunque al viajar sola, si te unes a un tour también es una buena manera de desplazarte a otros lugares y conocerlos, ya que vas acompañada y te incluye el transporte.

Lago di Como y Bellagio

Una de las ventajas que tiene Milán es que se sitúa bastante cerca de los Alpes y, por tanto, es fácil hacer alguna escapadita de la ciudad para disfrutar de paisajes preciosos en plena naturaleza. En el norte de Italia hay muchas montañas y lagos, aunque para hacer una excursión de un día, sin duda, el lugar más accesible es el Lago di Como.

Este lago es el más famoso del país y prueba de ello es que en sus orillas hay muchos pueblos preciosos frecuentados por famosos. También se han rodado películas e incluso se dice que es el paisaje de fondo de la Mona Lisa. Lo cierto es que el Lago di Como ha robado el corazón a muchísima gente y seguro que te gustará.

Si vas por tu cuenta, legar hasta allí es muy fácil; basta con tomar un tren en la estación de Milano Cadorna hacia Como. Una vez allí, puedes subirte a un barco para navegar por el lago y llegar a otros pueblos, como Bellagio, una auténtica maravilla situada en el mejor punto panorámico.

Te lo explico en detalle en el post «Cómo ir al Lago di Como y Bellagio desde Milán«

El lago di Como con Bellagio de fondo al atardecer
Así es un atardecer en el Lago di Como con Bellagio y los Alpes como postal

Lugano

Cerca de Como está Lugano, una bonita ciudad de Suiza cerca de la frontera italiana. Para llegar puedes tomar el tren regional en la estación Central de Milán y el trayecto dura algo menos de hora y media. Una vez allí, no te puedes perder la Catedral de Lugano ni la Piazza della Riforma, rodeada de calles peatonales llenas de tiendas y cafeterías. Desde allí se puede pasear junto al lago hasta el Parco Ciani y la Iglesia de Santa Maria degli Angioli, con bonitos frescos renacentistas, especialmente el gran mural pintado por Bernardino Luini, discípulo de Leonardo da Vinci.

En los alrededores, entre sus principales atractivos destacan el Monte Brè y el Monte San Salvatore, dos miradores naturales que se pueden alcanzar en funicular. En mi caso planeaba subir al Monte San Salvatore, pero había niebla así que lo descarté.

No te pierdas el post sobre qué ver en Lugano para más información

Yo en el cartel de I love Lugano
Lugano está junto al lago del mismo nombre y rodeado de montañas

Locarno

Cerca de Lugano tienes Locarno, otra tranquila ciudad suiza situada a orillas del lago Maggiore. El corazón de la ciudad es la Piazza Grande, una plaza rodeada de edificios históricos, cafés y restaurantes, donde se celebran mercados y eventos durante todo el año, como el Festival Internacional de Cine de Locarno.

Te recomiendo callejear por sus calles para descubrir sus callejones, sus iglesias o los restos de su castillo. Además, no dudes en tomar el funicular hasta el Santuario de la Madonna del Sasso, situado en una colina con vistas al lago y a los Alpes. Desde allí también puedes tomar el teleférico para subir aún más alto en la montaña y disfrutar de más vistas y rutas de senderismo, pero solamente te lo recomiendo en verano, ya que en invierno puede estar todo nevado y congelado, además de haber nieblas (cuando estuve, había niebla).

Para llegar desde Milán puedes tomar el tren regional en la estación central y el trayecto dura dos horas, pasando por Como y Lugano. De este modo, puedes visitar varios lugares en un mismo día como hice yo (Locarno y Lugano).

Te cuento qué ver en Locarno en otro artículo

Vista del lago y la ciudad
Así se ven Locarno, el lago Maggiore y todo su entorno desde la montaña

St. Moritz y tren Bernina

También en Suiza, cerca de la frontera con Italia, está St. Moritz, conocido por sus tiendas de lujo, sus paisajes de montaña y su tradición como estación de deportes de invierno. Situado en el cantón de los Grisones, a más de 1.800 metros de altitud, este exclusivo pueblo en invierno es un paraíso para el esquí, mientras que en verano tienes rutas de senderismo por los alrededores.

Yo lo visité en esta excursión desde Milán. Viajé con un grupo y guía en autobús hasta el pueblo, donde tuvimos tiempo libre para recorrerlo. Después, allí subí al Tren Bernina, una de las líneas ferroviarias más impresionantes del mundo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El tren llega hasta la ciudad italiana de Tirano atravesando los Alpes suizos con unas increíbles vistas continuas de glaciares, montañas y valles. Al hacerlo en invierno, estaba todo nevado y fue impresionante.

En otros artículos te cuento qué ver en St Moritz, qué ver en Tirano y mi excursión en el Bernina Express desde Milán

El tren circulando entre montañas nevadas
El tren Bernina es un viaje espectacular entre montañas alpinas

Bérgamo

Otro de los lugares más visitados en los alrededores de Milán es Bérgamo, y es que en esta pequeña ciudad se sitúa el aeropuerto al que llegan las aerolíneas de bajo coste que vuelan a la capital lombarda. Si es tu caso, puede que te interese visitarla el día que llegas o el día que te vas, o incluso hacer una noche allí como hice yo en mi primer viaje.

Bérgamo es una ciudad medieval que conserva bastante bien sus murallas y principales edificios. La parte más bonita es la alta, situada en una colina a la que se accede por funicular y llena de edificios medievales, aunque la parte baja también es agradable para dar un paseo. Puedes llegar fácilmente desde Milán en tren regional.

Si quieres saber más sobre esta ciudad, no te pierdas el post sobre qué ver en Bérgamo

Palazzo della Ragione y Palazzo del Podestà en la plaza vieja
La Piazza Vecchia de Bérgamo

Brescia

De una ciudad medieval a otra. Brescia es ideal para visitar en medio día, en el que puedes subir a su castillo, visitar las catedrales o pasear por sus calles céntricas que conservan fachadas y esencia de épocas pasadas. Algo escondidos están también sus restos romanos, entre los que se encuentra un Patrimonio de la Humanidad, en el Museo de Santa Giulia.

En otro post te cuento qué ver en Brescia

Catedrales de Brescia
Las dos catedrales de Brescia son una de las maravillas de la ciudad

Lago di Garda y Sirmione

No muy lejos se sitúa el Lago di Garda, otro de los grandes lagos del norte de Italia donde hay un pueblito precioso llamado Sirmione, aunque en esta ocasión no es tan sencillo llegar. Existe un autobús urbano, pero tarda mucho como para poder incluirlo en una escapada de un día desde Milán combinando ambos lugares. Lo que puedes hacer es una excursión guiada con la que optimizar el tiempo.

Brescia se sitúa a una hora desde Bérgamo y a hora y cuarto de Milán en tren regional, así que una opción es hacer un viaje circular para visitar Brescia y Bérgamo en el mismo día. ¡Da tiempo!

Para más información, te invito a leer cómo ir a Sirmione

Vista del castillo al atardecer
Sirmione y su castillo forman una postal difícil de olvidar en el lago de Garda

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Cómo llegar a Milán

Igual que se dice que todos los caminos llevan a Roma, se podría decir para Milán (al fin y al cabo, fue capital del Imperio Romano de Occidente). Desde un inicio ha sido un enclave muy importante y, debido a ello, está muy bien conectada con otras ciudades italianas e internacionales.

Vuelos a Milán

Una de las formas más comunes de llegar a Milán es en avión. Cuenta con tres aeropuertos: Malpensa, Linate y Orio al Serio (en Bérgamo) que conectan la ciudad con vuelos directos con cientos de destinos, sobre todo en Europa.

El aeropuerto de Milán Malpensa es el más importante en cuanto a vuelos internacionales y es uno de los más concurridos del viejo continente. Linate, por su parte, recibe en su mayoría vuelos nacionales y de las principales capitales europeas, mientras el de Orio es el aeropuerto de las low cost.

Como hay muchas aerolíneas que llegan a Milán y varios aeropuertos, lo mejor es utilizar un comparador de vuelos para ver cuál es el más económico y/o el que tiene un mejor horario para tus planes de viaje.

Cómo llegar a Milán desde Malpensa

Como digo, Malpensa es el principal aeropuerto de Milán, pero está bastante alejado. Para llegar a la ciudad necesitas tomar un tren o un autobús y el recorrido dura aproximadamente una hora. Yo llegué allí en mi segundo viaje.

Si te decides por el tren, existe una línea de Trenord llamada «Malpensa Express» que te permite llegar a 3 de las principales estaciones de tren de Milán. Una línea va para Milano Porta Garibaldi y Milano Centrale, y la otra, para Milano Cadorna. El recorrido es de una hora hasta Milano Centrale y de poco más de media hora para Milano Cadorna.

Otra opción es viajar en autobús, que es más barato. Existen varias compañías que cubren el trayecto entre el aeropuerto de Malpensa y la estación central de Milán (Milano Centrale). Autostradale, Terravision o Flixbus son las empresas que ofrecen el trayecto más barato y con más frecuencias. Yo reservé el de Terravision.

Autobús de Terravision en el aeropuerto de Malpensa
Esperando a que abriera el bus hacia el centro en la T1 de Malpensa

Cómo llegar a Milán desde Linate

Linate es el aeropuerto más próximo a la ciudad, por lo que en este caso puedes llegar hasta el corazón de Milán en transporte público. La mejor opción es tomar el autobús de la línea 73, que te lleva casi a la Plaza del Duomo en poco más de media hora.

Si no, otra opción es tomar igualmente un autobús o tomar trenes de cercanías desde Milano Forlanini para ir hacia otras estaciones de tren, como Milano Centrale, pero está algo alejado del aeropuerto y tendrías que acercarte en autobús o en taxi.

Vista del avión desde mi ventanilla mientras aterriza al amanecer
Éste es el bonito paisaje al llegar al aeropuerto de Orio al Serio, en Bérgamo

Cómo llegar a Milán desde Orio al Serio (Bérgamo)

Si viajas hasta el aeropuerto de Orio al Serio en Bérgamo te ocurre como en el aeropuerto de Milán Malpensa; al estar alejado de la ciudad, necesitas un shuttle que te lleve a la capital. Puedes ir en tren, pero debes ir primero del aeropuerto a la estación de Bérgamo con un autobús, por lo que lo mejor es ir en autobús.

El trayecto dura aproximadamente una hora entre el aeropuerto y Milano Centrale. Las opciones son Autostradale, Terravision, Orio Shuttle y Flixbus, con frecuencias de entre 10 y 20 minutos. Puedes reservarlo aquí.

Viajar en tren a Milán

En caso de estar viajando sola por Italia, es muy probable que vayas a llegar a Milán en tren, ya que es una manera rápida de desplazarte entre ciudades. Trenitalia es la compañía ferroviaria del país, aunque a nivel regional en el norte existe también Trenord, más utilizada para distancias cortas, ya que tiene más paradas. Te recomiendo reservar con Trenord, ya que es más barata.

La principal estación de Milán es Milano Centrale, aunque muchos trenes llegan también a Porta Garibaldi. Si te mueves en tren regional, puedes llegar a Milano Cadorna o Milano Porta Genova, que son dos estaciones bien situadas, junto al Castello Sforzesco y Navigli respectivamente. En cualquier caso, tienes a tu disposición líneas de metro y/o tranvía para moverte fácilmente por la ciudad y llegar a tu destino final.

Fachada de la estación iluminada de noche en Navidad
La estación de Milano Centrale es muy monumental. Así lucía en Navidad

Viajar a Milán en autobús

También existe la posibilidad de llegar a Milán en autobús, ya sea desde otras ciudades italianas o de otros países europeos cercanos, como Francia o Suiza. Existen varios lugares por la ciudad donde las empresas de autobús hacen paradas, pero si no quieres complicarte, lo más sencillo es ir a Lampugnano, que es la estación de autobuses. Está en las afueras, pero cuenta con una línea de metro que te lleva en 15 minutos al Castello Sforzesco y la plaza del Duomo.

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Consejos para viajar sola a Milán

Milán es ideal para visitar en una escapada de puente o durante un fin de semana, y es una ciudad muy agradable para viajar sola. Si te gusta el arte, la cultura, la historia o la moda, entre los edificios palaciegos de sus calles encontrarás museos y monumentos que atestiguan su pasado y su presente. Internacional y cosmopolita, es uno de los destinos más visitados en Italia y no te costará hacer amigos, pues allí encontrarás viajeros de todas las partes del mundo.

Para disfrutarla al máximo, aquí van algunas recomendaciones para tu viaje, desde cómo puedes moverte por la ciudad, hasta donde dormir o cuántos días dedicar a recorrerla. ¡Toma nota!

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La Plaza del Duomo con la Catedral y un árbol de Navidad
La Plaza del Duomo es el corazón de la ciudad y podrás llegar a ella de todas las maneras posibles

Cómo moverte por Milán

Ya ves que, aunque hay muchas opciones para llegar a Milán, en realidad es muy sencillo llegar hasta el centro histórico de la ciudad. Si has llegado hasta una de las estaciones de tren o de autobús, seguro que te interesa también saber cómo moverte por la ciudad, así que aquí te cuento qué opciones tienes. Pero antes, un par de consejos para que el viaje a Milán vaya perfecto:

  1. Descárgate Google Maps y utilízala para moverte por Milán. Funciona perfectamente con el transporte público y las rutas a pie.
  2. Ojo con los carteristas. Es una ciudad segura para recorrerla a pie y en transporte público, aunque te recomiendo tener precaución con tus cosas de valor. Es una ciudad muy visitada y los carteristas aprovechan las grandes aglomeraciones de gente para robar móviles y carteras.

Metro de Milán

La manera más rápida de moverte por Milán es el metro. Existen 3 líneas que cubren los lugares más destacados de la ciudad:

  • Línea 1: estación de autobuses de Lampugnano, estación de tren Milano Cadorna, Castello Sforzesco, plaza del Duomo.
  • Ruta 2: estación de tren Milano Centrale, Montenapoleone (cuadrilátero de la moda), plaza del Duomo.
  • Línea 3: estaciones de tren Milano Centrale, Milano Porta Garibaldi, Milano Cadorna, Milano Porta Genova (cercana a Navigli).

Encontrarás las paradas señaladas con una M blanca sobre fondo rojo y puedes comprar tickets en las máquinas de las estaciones (suele haber cola en las estaciones más concurridas) o en kioskos.

El trayecto sencillo cuesta 2,20 euros (2026) y vale para 3 zonas, que incluyen todos los lugares destacados que ver en Milán. Es válido para 90 minutos desde la primera validación y puedes utilizarlo para cambiar de transporte en el mismo trayecto durante este tiempo, por ejemplo metro + tranvía.

Si planeas moverte mucho por la ciudad, puedes comprar un ticket de 24 horas, que es válido igualmente para 3 zonas y todos los transportes públicos (metro, tranvía, autobús).

Una estación de metro mientras llega un tren
Para desplazarte rápido, utiliza el metro. Para disfrutar la ciudad, utiliza el tranvía o ve a pie

Tranvía de Milán

Para moverte por todo el centro de Milán y poder ir viendo la ciudad, la mejor opción es el tranvía. Hay 18 líneas con muchas paradas junto a los lugares más emblemáticos, así que no se te escapará nada. Intenta además subirte a los tranvías históricos que datan de principios del siglo XX. Su interior es de madera y es como transportarse a otra época. En mi última visita me he enterado de una curiosidad: algunos de estos tranvías históricos están ahora en San Francisco.

Para utilizar los tranvías necesitas comprar el ticket, ya sea en los kioskos o en las estaciones de metro, ya que en ni en los tranvías ni en las paradas hay máquinas. Es el mismo billete que el del metro. Recuerda validarlo al subir.

Tranvía en Milán
Los tranvías antiguos de Milán son una atracción más

Autobuses de Milán

Con el metro y los tranvías deberías poder moverte a todas partes, pero no está de más saber que también hay líneas de autobús por toda la ciudad. De nuevo, podrás comprar el billete en las estaciones de metro y kioskos.

Por otra parte, tienes la opción de subir al autobús turístico de Milán. Con su sistema Hop on – Hop off puedes subir y bajar tantas veces como quieras. Hay 4 líneas diferentes y tiene paradas en los principales monumentos y museos y mientras viajas, la audio guía te irá contando todo lo que necesitas conocer de la capital de Lombardía.

Recorrer Milán a pie

Los atractivos turísticos de Milán se concentran en el centro histórico de la ciudad, así que si cuentas con tiempo, la mejor manera de desplazarte entre ellos es a pie. Las distancias no son muy grandes (por ejemplo, en 15 minutos llegarás caminando del Castello Sforzesco al Duomo de Milán) y así podrás vivir más la ciudad, fijarte en su arquitectura y entrar en sus tiendas.

Dónde dormir en Milán

A la hora de buscar un alojamiento en Milán, te recomiendo que mires los hostels. Es una ciudad cara e incluso este tipo de alojamientos no son baratos, pero en relación calidad-precio es una gran opción.

Yo me quedé en el Ostello Bello Grande, junto a la estación principal de tren Milano Centrale. Está algo alejado del centro, pero está bien conectado por metro (hay línea directa con el Duomo, por ejemplo). Además, si vas a viajar en tren después a otras ciudades, está genial tener la estación al lado.

Es un hostel que se ve bastante nuevo y entre sus habitaciones tiene algunas solo para mujeres. En el precio te incluye el desayuno y también la cena, que es un aperitivo, como en muchos bares de la ciudad. Además, me regalaron una bebida para la primera noche, cosa que es un detalle y fomenta que los viajeros bajen al bar y se conozcan.

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Cuánto tiempo dedicar a Milán

Si solo piensas en visitar la ciudad, con un par de días tienes de sobra, algo que puedes hacer a modo de escapada de fin de semana. Ahora bien, mi recomendación es que te quedes algún día más para hacer alguna de las excursiones que te propongo. En un puente de 4 días puedes apañártelas para visitar Milán y un par de sitios de los alrededores.

Ya ves que hay muchas cosas que hacer en Milán, así que, para finalizar, volver a insistir en animarte a hacer un viaje a este lugar. Es una ciudad muy bonita, segura, que sorprende bastante y que está muy próxima a otros lugares de gran belleza. ¡Un planazo para una escapada o puente!

Este artículo forma parte de la guía para viajar sola a Italia

Estela Gómez

Viajera y fundadora de Quiero Viajar Sola. Desde que comencé a viajar sola en 2016 siempre tuve una inquietud: motivar a otras mujeres a viajar solas. Para ello, decidí crear este blog en 2018, en el que te cuento todos los viajes que he realizado en solitario en estos 10 años como viajera independiente y te doy consejos para que puedas organizar tu viaje por libre y disfrutar recorriendo el mundo en solitario.

Estela Gómez, blogger de viajes para mujeres

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En estos 10 años viajando sola por todo el mundo he recorrido muchos países y destinos de los que puedo darte consejos en base a mi experiencia. Puedo recomendarte lugares para visitar, dormir, cómo moverte, etc., y eso es lo que encontrarás en cada artículo de este blog de viajes. Complemento la información con mis redes sociales, sobre todo Instagram, donde puedes ver casi en tiempo real los lugares por los que viajo sola cada vez que estoy en una nueva aventura.

Además, este blog ha sido galardonado en varias ocasiones (entre los premios recibidos están el Premio a la Mejor Marca Personal en Viajes y Turismo en los Premios Día de Internet en 2024 y el Premio 20Blogs al Mejor Blog de Viajes en 2021) y he aparecido en numerosos medios de comunicación, tanto en España como en Latinoamérica (El País, La Sexta Noticias, ELLE Argentina, El Sol de México, Radio Marca…).

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4 comentarios en «15 cosas que ver en Milán en 2 días (y alrededores)»

  1. Hola Estela, por casualidad me encontre con tus bloggs y me estas ayudando mucho para terminar de organizar mi viaje por Italia este Septiembre y parte de Octubre y al igual que tu me voy sola.
    Muchas gracias por tus consejos, rutas y datos.

    Responder
    • ¡Hola Yesica!
      Me alegro de que te esté ayudando.
      Gracias a ti por pasarte por aquí y disfruta mucho de tu viaje. ¡Italia es preciosa!

      Responder
  2. Hola, me ha encantado este post.
    Tengo un poco de miedo porque el vuelo a Milán llega por la noche. ¿Es seguro moverse por Milán? Me da apuro llegar por la noche e ir sola
    gracias!

    Responder
    • Hola Evelyn,
      Muchas gracias por pasarte por aquí.
      En general es una ciudad segura, pero como en todas partes por la noche hay que andar con más ojos de lo normal. No es lo mismo llegar a las 10 de la noche, que no hay ningún problema porque aún hay vida en la calle, que a las 2 de la mañana cuando ya todo está cerrado y se ve más solitario. Si por ejemplo tomas un autobús desde el aeropuerto, en el trayecto puedes estar tranquila, aunque después para ir hasta tu alojamiento desde donde te deje el bus te recomendaría tomar un taxi. Los alrededores de las estaciones siempre tienen un ambiente más feo que el centro de la ciudad, así que creo que es más seguro y tranquilo tomar un taxi que caminar sola a ciertas horas.
      Recuerda mirar con tu alojamiento también la hora de entrada, porque a veces no tienen recepción 24 horas. También ellos te pueden dar indicaciones de cómo llegar.
      Saludos y a disfrutar del viaje 🙂

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